Los niños con frecuencia creen
que son la causa del conflicto entre su padre y su madre. Muchos
niños asumen la responsabilidad de reconciliar a sus padres
y algunas veces se sacrifican a sí mismos en el proceso.
En la pérdida traumática de uno o de ambos padres
debido al divorcio, los niños pueden volverse vulnerables
tanto a enfermedades físicas como mentales. Con mucho cuidado
y atención, sin embargo, una familia puede hacer uso de su
fortaleza o de sus factores positivos durante el divorcio, ayudando
así a los niños a tratar de manera constructiva con
la solución al conflicto de sus padres.
El hablarle a los niños acerca del divorcio
es difícil. Los siguientes consejos pueden ayudar a los niños
y a los padres con el reto y el estrés sobre estas conversaciones:
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